Son carnosas, cuanto más dulces mejor, nos gustan con azúcar, con nata, o directamente al natural. Pero las deliciosas fresas… ¡no son frutas en sí! Vamos a aclarar esta curiosa cuestión.

Strawberries
Fresas

¿Qué es un fruto y cómo se produce? Bien, la planta de la fresa (Fragaria vesca) tiene flores donde se encuentran los óvulos de la planta. Cuando se produce la polinización (llegada del polen al ovario) el óvulo es fecundado y se transformará en semilla. Entonces, la pared del ovario, junto con  las piezas florales, se modifican dando lugar al fruto, cuya función es el de proteger la semilla y además facilitar su dispersión.

Un fruto típico está formado por tres capas: en endocarpio, que es la capa que está directamente alrededor de la semilla, y normalmente es dura para protegerla (lo que conocemos como hueso en algunos casos, como el melocotón), el mesocarpio, que es la zona carnosa, en algunos casos llamada pulpa, y finalmente la capa más exterior, epicarpio, que sería la piel (película dérmica) en muchos casos siendo cérea o con pelos. Así, con esta estructura, se consigue, aparte de proteger la semilla, que el fruto sea llamativo y suculento para los animales: en su estómago el endocarpio protege a la semilla y no es digerido, se expulsará con los excrementos, consiguiendo así su dispersión.

Strawberry
Fruta de la fresa

¿Y qué es lo que ocurre en el caso de la fresa?  Pues que su parte roja, que podríamos pensar que es el fruto debido a su consistencia carnosa, simplemente es una parte modificada del tallo, concretamente del receptáculo floral. ¿Y entonces, la planta de la fresa no produce frutos? Pues sí, los frutos son los pequeños granos amarillos que observamos en la superficie de la fresa, con lo que en realidad una fresa sería un racimo de frutas.